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Historias porno de webcams |
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Aquel 6 de noviembre de 1979 tuve un muy mal día. Entre a el dormitorio de mi casa y en eso me encuentro a mi mujer follando con un tipo musculoso y una gran polla. Ella me dice - No te afliges, es todo profesional, Estoy grabando un video porno para hacer unos pesos y salir de esta crisis que nos aqueja.- (obvio que no le creí), y ahí mismo salí corriendo por las calles de mi ciudad, no podía creer lo que estaba pasando. Ahí nomás me metí en un bar con el objetivo de embriagarme para matar mis penas. – Cantinero, un whisky doble sin hielo- Luego de tomar seis tragos se me acerca un borracho de barba larga y me dice:- No me afeito desde aquel día- ¿Qué mierda dice este tipo? Me pregunte. –Si, si, aquel día en que entre a mi cuarto y encontré a mi mujer follando con otro.- El aspecto de ese tipo era lamentable, y yo no pensaba quedar igual que el por eso corrí nuevamente en la ciudad hasta que encontré un cibercafe y allí me mande para dentro.-Una maquina por favor- ,- Si la numero 6- Allí me senté en ella y para olvidarme de mi mujer me puse a catear en unas webcams porno de chicas amateurs de las buenas. De repente no se si fue que estaba compenetrado o por algún acto irreal de quien sabe que cosa, la tía que me estaba follando vía webcams porno estaba allí a mi lado. Mano va mano viene se armo terrible orgía con todos los usuarios del ciber, el encargado y algún juguetito también. En el mejor momento de la fiesta me despierto. Era todo un sueño, ahí me di cuenta que los ciber y las webcams porno no existían en esos tiempos, que no tomo alcohol y que ese día era el dia en que me case con mi mujer. En el momento que me doy cuenta de la coincidencia, “666” (seis whiskys, maquina 6 y 6 de noviembre) miro para el costado y allí estaba mi mujer, ensangrentada con un puñal en el pecho.
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